FUNDACION ANTONIO SAURA
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1. La seudo-Fundación Antonio Saura de Cuenca (España), creada en contra de la voluntad de Antonio Saura.

2. Autenticidad de las instrucciones post-mortem confirmada por Sentencia de 22 de noviembre de 2006

3. Decisión de archivo del procedimiento penal

4. Procedimiento administrativo sobre el conflicto de competencias de las autoridades fiscales en materia sucesoral entre la Junta de Comunidades de Castilla - La Mancha (el ejecutivo de CLM) y el Estado español.

5. Certificados de autenticidad engañosos emitidos por la seudo-fundación

6. La seudo-fundación viola los derechos de autor

7. Hechos y fechorías de Antonio Pérez, miembro fundador y “Director artístico” de la seudo-fundación

8. El Manifiesto del 12 de abril de 2006

9. Firmantes del manifiesto (PDF)

10. Deseo apoyar el manifiesto

11. ¿Cuál es el futuro de la seudo-fundación?

12. Carlos Saura y la herencia de su hermano

 
 
 

12. Carlos Saura y la herencia de su hermano

Las recientes manifestaciones vertidas en prensa por Carlos Saura y su hermana Mari Ángeles respecto a la seudo-fundación de Cuenca y a los herederos de su hermano Antonio Saura se explican a la luz de los siguientes hechos.

Antonio Saura redactó un testamento hológrafo claro e incontestable, en el que detalló el conjunto de sus bienes, fijó la regla de reparto entre sus dos únicas herederas, designó a varios legatarios, personas físicas e instituciones museales, y en el que también nombró a un único albacea testamentario universal.

Carlos Saura, su hermana Mari Ángeles y la seudo-fundación de Cuenca no son ni herederos, ni legatarios, ni albaceas de Antonio Saura. Estas personas han sido pura y sencillamente apartadas por Antonio Saura de todas las disposiciones y/o legados testamentarios.

Dos únicos asuntos preocupaban seriamente a Antonio Saura en los últimos momentos de su vida: su mujer Mercedes y el destino de su obra.

Por ello Antonio Saura redactó, además, unas instrucciones post mortem claras e incontestables dirigidas a su albacea. En dichas instrucciones, Antonio Saura pide expresamente que se ponga término al proceso de creación de una “fundación Antonio Saura”, así como encarga a su mujer, a su hija y a su albacea, y sólo a ellos, la misión de conservar y divulgar su obra.

Carlos Saura y su hermana Mari Ángeles también han sido apartados de cualquier disposición y/o misión particular.

Tras el fallecimiento de Antonio Saura, Carlos y Mari Ángeles rehusaron conocer el testamento y las instrucciones post mortem de su hermano. También se negaron a reunirse con la única persona que Antonio Saura juzgó digna de confianza y capaz de ejecutar sus últimas voluntades: su albacea.

Desde entonces, Carlos Saura y su hermana Mari Ángeles han quedado irremediablemente descalificados para emitir cualquier opinión respecto a las voluntades de Antonio Saura.

Estas personas han puesto en duda la validez de las instrucciones post mortem precisamente porque incluyen la voluntad explicita de poner término al proyecto de fundación en Cuenca. Hoy en día, persisten en ignorar que la autenticidad de estas instrucciones ha sido sin embargo confirmada por la justicia española con fecha del 21 de diciembre de 2006.

Por último, deseo apuntar que no existe ningún conflicto entre las herederas de Antonio Saura. Por el contrario, han unido sus esfuerzos, sus derechos y sus obras con la única finalidad de divulgar en las mejores condiciones la obra de su difunto marido y padre. Colaboran activamente con la fundación Archivo Antonio Saura de Ginebra, única institución que acoge en un espacio adecuado los archivos, las bibliotecas, la fototeca, una colección representativa de la obra del pintor y que cuenta con un equipo de colaboradores experimentados y leales.